martes, 5 de julio de 2016

"El poder tiene límite": Los 5 cambios que necesita la política exterior de EE.UU.

"El poder tiene límite": Los 5 cambios que necesita la política exterior de EE.UU.

La élite política estadounidense debe reconocer que sus métodos para "ayudar" a los pueblos supuestamente reprimidos han fracasado muchas más veces de las que han tenido éxito, sostienen expertos.

El problema más grande de la élite responsable de la política exterior de EE.UU. y los planes a menudo ilógicos e ineficaces que apoya se halla en una visión del mundo insostenible y defectuosa, afirma el exoficial del Ejército estadounidense, analista en seguridad nacional y política exterior, Daniel L. Davis, en su artículo publicado en el portal 'National Interest'.

"Muchos tanto en la derecha como en la izquierda en EE.UU. creen que el país tiene la obligación y la responsabilidad de ayudar a los que quieren tener democracia. Hay algunos problemas importantes con esta creencia", afirma el experto. Sobre todo, de acuerdo con Davis, es la misma definición de la palabra 'democracia', que no siempre representa la libertad al estilo americano.

El analista pone como ejemplo la llamada "liberación" del pueblo de Afganistán, de Irak de Saddam Hussein, después de Libia de Muammar Gaddafi y el apoyo a la primavera árabe. Y ahora, Washington pretende implementar la misma técnica en Siria e Irán. Sin embargo, ni uno solo de los países 'liberados' vive mejor hoy que antes, señala Davis. Al contrario, sus condiciones son rotundamente en peores.

Cambios obligatorios

El experto afirma que los estadounidenses tienen que hacer frente a esta desagradable realidad y entender que es obligatorio hacer cambios en la política exterior del país.

En primer lugar, según Davis, la elite de la política exterior "debe reconocer que EE.UU. no es un mago", y aceptar que "a veces nuestros deseos no se pueden cumplir en la realidad, el poder tiene límites".

"En segundo lugar, es necesario que haya un humilde reconocimiento de que nuestros métodos elegidos para ayudar han fracasado muchas más veces de las que han tenido éxito; nadie se beneficia si nuestra táctica en última instancia empeora las condiciones", señala.

En tercer lugar, de acuerdo con el analista, la elite de la política exterior debe estar dispuesta a aceptar que la voluntad de las personas en otros países "a veces se manifiesta en formas que encontramos difícil de aceptar", pero, sin embargo, "deben tener derecho de seguirlas".

En cuarto lugar, hay que restablecer la diplomacia y devolver a la fuerza militar un papel subordinado en el manejo de las relaciones exteriores; tenemos actualmente una adicción nada saludable al uso de la fuerza letal para seguir nuestro camino, opina Davis.

En quinto lugar, es necesario reorientar las fuerzas armadas del país, cuyo propósito principal ahora es intervenir y ocupar otras naciones, a uno diseñado para garantizar la seguridad de la patria estadounidense, su espacio aéreo, su ciberespacio y las regiones costeras.

"Nuestro poder militar ha sido severamente debilitado en las últimas décadas por su degradación en el servicio de ocupación y lucha de contrainsurgencia sin fin. Como consecuencia la seguridad de EE.UU. es más débil. Hay que devolver el foco principal del Departamento de Defensa para contrarrestar las amenazas existenciales, manteniendo al mismo tiempo un fuerte enfoque secundario en la lucha contra las amenazas terroristas", concluyó el experto.

RT

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