martes, 26 de julio de 2016

El primer estadounidense con las dos manos trasplantadas quiere deshacerse de ellas

El primer estadounidense con las dos manos trasplantadas quiere deshacerse de ellas

En siete años no ha podido realizar ninguna actividad con sus manos y brazos trasplantados mientras que cuando tenía prótesis era capaz de conducir y trabajar, confiesa.

Hace siete años Jeff Kepner se convirtió en el primer hombre de EE.UU. en ser trasplanado de manos y brazos gracias a un proyecto experimental. Sin embargo, desde entonces el hombre nunca ha sido capaz de hacer nada con ellos, ya que por alguna razón han permanecido completamente inmóviles.

El hombre perdió sus brazos debido a una infección hace 17 años y desde entonces usó unas prótesis que le permitían conducir su coche y trabajar. El trasplante le privó de esta facultad. Según sus estimaciones, con las prótesis disfrutaba de una funcionalidad del 75%, mientras que con las nuevas manos aquella se redujo a cero.

Tal vez nunca pueda volver a llevar prótesis


"Desde el día uno era incapaz de usar mis manos", lamenta en una entrevista a la revista 'Time', confesando que no puede hacer "absolutamente nada" salvo estar todo el día sentado viendo la televisión. Asegura que si pudiera volver atrás no se habría sometido a la operación experimental, pero, al mismo tiempo, no critica a los doctores que la realizaron porque entendía el riesgo al que se sometía.


El equipo de cirujanos que lo operaron llevaron a cabo tres trasplantes bilaterales de brazos y manos más a otras personas, y ninguna salió tan mal como la de Kepner. Los demás pacientes sí pueden usar sus nuevas manos y hacen vidas independientes, explicó a la revista el líder del equipo médico W.P. Andrew Lee. De cada 100 trasplantes similares llevados a cabo en EE.UU. y Europa solo en 6 casos es necesario retirar los miembros implantados.
"Si pudiera, me desharía de ellos"

"Si pudiera, me desharía de ellos", asevera Kepner. Según él, antes de someterse a la operación, le aseguraron que se le podrían retirar los implantes si no marchaba bien. Sin embargo, ahora resulta que no es tan fácil. De acuerdo con sus doctores, el problema es que incluso si los doctores fueran capaces de retirarle los implantes con éxito probablemente no será capaz de volver a usar las prótesis. Y, en cualquier caso, serán necesarias más intervenciones quirúrgicas y "terapia física rigurosa".

El propio Kepler confiesa que siete años después del transplante está demasiado cansado de intervenciones quirúrgicas y lo más probable es que ya no haga nada más con sus manos 'muertas'. "No podré pasar por todas estas operaciones de nuevo", admite.

RT

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