viernes, 12 de agosto de 2016

"El Triángulo de la Muerte": Cómo la mafia mata con cáncer a los italianos

"El Triángulo de la Muerte": Cómo la mafia mata con cáncer a los italianos

La región italiana de Caserta es un lugar de muertes prematuras, cáncer y mutaciones. Todos conocen la causa real, pero pocos hacen algo para solucionar este problema.

La provincia de Caserta es una región del centro de Italia cercana a Nápoles rodeada de una naturaleza acogedora. El lugar donde en el siglo XVIII se construyó el mayor palacio real de Europa, que el rey Carlos VII utilizó como centro administrativo del Reino de Nápoles, vive hoy en día una historia muy diferente como la región donde se presentan los mayores índices de cáncer de toda Italia.

La zona registra un fuerte incremento de los índices de tumores cerebrales en niños (incluso recién nacidos), cáncer de pulmón en pacientes que nunca han fumado y niños de madres aparentemente saludables que nacen con síndrome de Down. Todo esto ha provocado que la zona haya sido bautizada el 'Triángulo de la Muerte', según recoge una investigación hecha por 'The Telegraph'. Los hospitales están abarrotados, reciben a niños con terribles dolores de cabeza y las mujeres deben esperar tres meses para una mamografía. La mayoría de las personas debe viajar al norte del país para recibir atención médica, pero muchos no sobreviven a la enfermedad.
La causa


La respuesta a este terrible hecho parece estar ubicada a cinco kilómetros de la ciudad de Maddaloni (39.000 habitantes) de la misma provincia, en una antigua cantera que ahora se ha convertido en un basurero. Latas de pinturas, fundas de polietileno, botellas de vidrio, todo lo normal en un vertedero común. Sin embargo, en el centro de este lugar se percibe un fuerte olor a productos químicos y se observa una delgada capa de humo que emana la tierra.

La razón, según lo explica Enzo, un habitante del sector de 57 años y que recibe atención médica por los altos niveles de dioxinas en su sangre, es que este tiradero se ha convertido en un vertedero de desechos tóxicos. Según relata, la mafia se ha encargado de convertir este lugar en lo que es a través de permisos obtenidos de forma ilegal o con la participación de los funcionarios corruptos de la región.
'Ecomafia', un problema por demás conocido


Lo más impresionante de esta historia es que no se trata de un caso aislado. Según la investigación, existen miles de lugares como este en todo el territorio italiano. Los habitantes del sector han denunciado en innumerables ocasiones cómo camiones, incluso provenientes de países como Alemania, llegan a verter desechos tóxicos y nucleares en este lugar. El problema comenzó en la década de 1980, cuando el dinero destinado a reconstruir las zonas del terremoto que se llevó la vida de casi 3.000 personas fue a parar a manos de la mafia, cuyo negocio no tardó en 'florecer'.

En la década de 1990, varios importantes medios de comunicación como L’Espresso o la organización ambiental Legambiente, así como denuncias de antiguos miembros de la mafia elevaron este caso hasta el Parlamento italiano. Incluso se acuñó un término: 'ecomafia'. Pero no pasó nada. Informes de policías e importantes médicos locales eran archivados y sus autores eran retirados de sus cargos. En los años 2000 el caos era evidente: ya no había más lugar para seguir almacenando los desperdicios tóxicos. Entonces la mafia comenzó a quemarlos, algo que incrementó aún más los niveles de cáncer en la región y las mutaciones en personas y animales.


Para 2008 las denuncias se hacían más fuertes, las personas organizaban manifestaciones y conocidos escritores lanzaban libros sobre el 'Triángulo de la Muerte', pero las autoridades no hacían nada. En 2012, un sacerdote de la localidad pidió ayuda urgente a su obispo e incluso llegó a entrevistarse en 2015 con Francesco Schiavone, el capo del clan Casalesi, quien sin ningún remordimiento llegó a predecir que las muertes por cáncer "continuarían unos 20 años más" y echó la culpa a los empresarios locales. Años atrás, en 2007, Schiavone había roto la ley del silencio que impera en las organizaciones mafiosas y denunció ante el Parlamento italiano este gran negocio, pero su caso fue archivado.
La solución más fácil


Hasta que la Unión Europea no impuso fuertes sanciones a Italia por los altos niveles de basura tóxica en 2014, las autoridades no tomaron medidas. Se aprobaron normativas que prohíben la incineración de basura, se iniciaron nuevas investigaciones que mostraban cifras oficiales de las enfermedades y las muertes en una región con una esperanza de vida dos años inferior que en el resto del país. De a poco, las autoridades están eliminando los tiraderos tóxicos, aunque muchos de los lugareños creen que los verdaderos culpables jamás recibirán el castigo que se merecen.

Además, parece ser que las autoridades han encontrado una solución más 'conveniente'. Varias denuncias afirman que los desechos tóxicos ahora son llevados a países con menos poder y nivel económico, como Filipinas, Nigeria y Gana. Una solución definitiva al problema... en Italia.

RT

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