martes, 20 de septiembre de 2016

"La política de Washington sobre Siria ha descarrilado por completo"


Teniendo en cuenta el fracaso de su política en el Estado árabe, EE.UU. no hará otra cosa ahora que "seguir dando vueltas verbales sin sentido sobre lo mismo", advierte la analiasta irlandesa Danielle Ryan.

Las acciones de Washington en Siria son "absolutamente inconcebibles" para aquellos que quisieran creer que el objetivo principal de EE.UU. en aquel país es luchar contra el terrorismo, escribe la analista internacional Danielle Ryan.

En vez de forjar una alianza con el Gobierno de Bashar al Assad, que es la fuerza más apta para debilitar y destruir al Estado Islámico, EE.UU. lleva ya varios años apoyando a la oposición 'moderada' que lucha contra Damasco.

"EE.UU. apoya a los insurgentes persiguiendo su objetivo más amplio, que es derrocar al Gobierno de Assad", asegura la periodista irlandesa.

A medida que se prolonga la guerra, ha quedado más claro que las fuerzas apoyadas por EE.UU. no son moderadas. Han luchado junto al Frente Al Nusra, un grupo oficialmente afiliado con Al Qaeda, y se han mezclado con sus combatientes, señala Ryan.

La periodista destaca que uno de los puntos más problemáticos en las negociaciones entre EE.UU. y Rusia sobre la tregua en Siria ha sido la capacidad de Washington de separar a los insurgentes 'moderados' de los extremistas. Hasta el momento la separación no ha tenido lugar, algo que indica que EE.UU. tiene poco control sobre sus aliados.

¿Accidental o voluntario?

Poco más de una semana después de que Moscú y Washington acordaran la nueva tregua, el pasado sábado varios aviones de la coalición liderada por EE.UU. atacaron instalaciones clave de las unidades del Ejército sirio cerca del aeropuerto de la ciudad de Deir ez-Zor, principal baluarte de las fuerzas leales a Damasco en el este del país.

Un grupo de residentes evalúa el daño causado por un ataque aéreo contra edificios del oeste de la ciudad de Alepo el 20 de septiembre de 2016.Ammar AbdullahReuters

Un grupo de residentes evalúa el daño causado por un ataque aéreo contra edificios del oeste de la ciudad de Alepo el 20 de septiembre de 2016.Ammar AbdullahReuters

Tras una serie de ataques perpetrados por dos aviones F-16, otros dos A-10 y un vehículo aéreo no tripulado, al menos 62 militares sirios perdieron la vida y más de un centenar resultaron heridos. Además, los combatientes del Estado Islámico comenzaron una ofensiva en la zona que duró varias horas. En las horas posteriores a la operación de la coalición internacional, los aviones rusos ejecutaron 10 ataques para apoyar a la resistencia de la guarnición de Deir ez-Zor.

Damasco calificó lo sucedido de "agresión abierta y notoria" mientras que Rusia convocó a una sesión urgente al Consejo de Seguridad de la ONU. Por su parte, la Casa Blanca admitió que esto fue un error involuntario y transmitió "su pesar" por la muerte de los militares sirios.

Según el Gobierno sirio, si se tratara de un error de EE.UU. sería una consecuencia directa del rechazo de Washington a coordinar sus objetivos y ataques con Rusia que, por colaborar con Damasco, tiene acceso a mejores datos de inteligencia.

Un muchacho pasa en bicicleta junto al cráter dejado por un ataque aéreo en la ciudad de Dael (Siria).Alaa FaqirReuters

Un muchacho pasa en bicicleta junto al cráter dejado por un ataque aéreo en la ciudad de Dael (Siria).Alaa FaqirReuters

La exagente secreta británica Annie Machon afirmó que no es creíble que se trate de un error teniendo en cuenta las palabras del exsubdirector de la CIA Michael Morell, quien sugirió el mes pasado que EE.UU. debería "asustar" a Assad persiguiendo a su Guardia Nacional y "bombardeando sus oficinas en mitad de la noche".
Estrategia arruinada

Fuera voluntario o no el ataque a la base siria, el daño está hecho, recuerda la periodista. Las relaciones entre Moscú y Washington han vuelto a deteriorarse y la tregua, desde el principio muy frágil, puede fracasar.

No es la única grieta que se produce en la política estadounidense en la zona. Un grupo de comandos estadounidenses se vieron obligados a retirarse de la ciudad de Al-Rai ante las amenazas de sus aliados insurgentes, quienes les tacharon de "infieles" y "perros".

"Las fuerzas insurgentes a las que EE.UU. ha estado armando y financiando activamente ahora instan a masacrar a las tropas estadounidenses", subraya la periodista.

Teniendo en cuenta que su estrategia ha fracasado por completo, a EE.UU. no le queda más remedio que "seguir dando vueltas verbales sin sentido sobre lo mismo". Algo que quedó claro cuando la representante permanente de EE.UU. ante la ONU, Samantha Power, tachó de "hipócrita y cínica" la decisión de Rusia de convocar una sesión urgente del Consejo de Seguridad tras el ataque a los militares sirios.

"¿Cómo será el final del juego? ¿Acaso Barack Obama tiene ases bajo la manga, un plan secreto para combatir al Estado Islámico? ¿O estará procurando ganar más tiempo hasta que el problema sea de Hillary Clinton (o de Donald Trump)", se pregunta Ryan.

RT

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