lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Por qué creemos que nos caemos mientras estamos dormidos?

¿Por qué creemos que nos caemos mientras estamos dormidos?

Nos metemos en la cama, empezamos a sentir cómo nuestro cerebro se desacelera y de repente, experimentamos la turbadora sensación de que nos caemos.

Esta sensación de que nos caemos cuando estamos en la cama es el fenómeno conocido como “sacudida hípnica” y puede ir acompañado de una alucinación visual. Eso se produce cuando los músculos, por lo general de las piernas (aunque puede observarse en todo el cuerpo), se contraen rápidamente de forma involuntaria, casi como un tirón o un espasmo, anunció el domingo El Paíscitando Sleep.org.

En primer lugar, este despertar brusco nos permite vigilar por última vez nuestro entorno, nos brinda la oportunidad de asegurarnos de que es realmente seguro dormirnos, creando una respuesta similar a un sobresalto. Otra función evolutiva de la que se ha hablado es que nos permitía comprobar la estabilidad de nuestra posición corporal antes de dormir, en especial si empezábamos a adormecernos en un árbol. La sacudida nos permitía comprobar nuestro “punto de apoyo” antes de entrar en la inconsciencia.

La otra teoría principal es que la sacudida hípnica es un mero síntoma de que nuestro sistema fisiológico activo cede por fin, si bien en ocasiones de manera reacia, al impulso de dormir, pasando de un control motor activo y volitivo a un estado de relajación y, finalmente, de parálisis corporal. En esencia, la sacudida hípnica puede ser una señal de que por fin se está pasando del sistema activador reticular del cerebro (que usa neurotransmisores excitatorios que promueven la vigilia) al núcleo preóptico ventrolateral (que utiliza neurotransmisores inhibitorios para reducir la vigilia y propiciar el sueño).

La cafeína, el ejercicio intenso a última hora del día, los niveles elevados de estrés y ansiedad por la noche conducirán a una mayor probabilidad de que se produzca una sacudida hípnica.

La cafeína, el ejercicio intenso a última hora del día, los niveles elevados de estrés y ansiedad por la noche conducirán a una mayor probabilidad de que se produzca una sacudida hípnica.

De cualquier modo, la sacudida hípnica puede constituir una experiencia desconcertante o aterradora, provocando a largo plazo una forma de insomnio de conciliación. Puesto que el fenómeno está relacionada con la actividad motora, es probable que todo aquello que mantenga activo nuestro sistema motor por la noche aumente las posibilidades de experimentarla, y posiblemente también de manera más intensa.

Así, la cafeína (y otros estimulantes) o el ejercicio intenso a última hora del día y los niveles elevados de estrés y ansiedad por la noche van asociados a una mayor probabilidad de que se produzca una sacudida hípnica. Otras razones podrían ser el cansancio excesivo, la privación de sueño o los horarios de sueño erráticos.

Por último, desde la perspectiva nutricional, se ha indicado, si bien de modo anecdótico, que las carencias de magnesio, calcio o hierro pueden también aumentar las probabilidades de experimentar una sacudida hípnica espontánea. Dicho eso, se ha insinuado también que las sacudidas hípnicas podrían estar causadas por la estimulación sensorial durante el periodo de inicio del sueño, de modo que garantizar un ambiente fresco, oscuro y tranquilo para dormir puede ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de dichas sacudidas.

hispantv

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