martes, 20 de junio de 2017

¿Cómo se prepara el Pentágono para defenderse de los misiles balísticos?

¿Cómo se prepara el Pentágono para defenderse de los misiles balísticos?

Estos son algunos de los equipamientos con los que cuenta EE.UU. en el marco de su programa de defensa antimisiles.

La reciente prueba exitosa del sistema de defensa nacional antimisiles de Estados Unidos, que por primera vez incluyó el derribo de un simulador activo de un misil balístico intercontinental y el despliegue de componentes de este sistema en Europa y el noreste de Asia, atrae la atención, por lo cual el portal ruso Lenta.ru ha recopilado datos generales sobre el estado de la defensa antimisiles de ese país.

La actual defensa antimisiles de EE.UU.

El objetivo principal de la defensa antimisiles es la detección temprana del lanzamiento de misiles balísticos y el guiado de los misiles-interceptores a sus blancos.

Mecanismo de funcionamiento

Los primeros en detectar los misiles que despeguen son los satélites militares, que captan desde el espacio la radiación infrarroja que emiten sus motores. En Estados Unidos hay dos tipos de satélites que son responsables de este eslabón de defensa: los DSP y los SBIRS [más modernos].

Además de detectar lanzamientos de misiles, los satélites de la familia SBIRS pueden realizar misiones de reconocimiento.

Tanto los DSP como los SBIRS son capaces de detectar de manera eficiente los lanzamientos de misiles, incluyendo los de corto alcance, pero no son un medio eficaz para el guiado antimisiles. Este problema lo deben solucionar los satélites de la nueva familia STSS. En el 2009 fueron colocados en órbita dos prototipos que han sido utilizados en las pruebas de interceptación de misiles, pero EE.UU. ha abandonado la idea de desplegar la agrupación de 30 satélites previstos de este tipo por razones financieras.

A día de hoy, la designación altamente precisa del blanco de ataque la asumen los radares con base en tierra, desplegados por todo el mundo. Los radares estacionarios más grandes fueron construidos entre 1960 y 1980. Además, el sistema de defensa antimisiles de Estados Unidos puede utilizar la información de radares extranjeros de fabricación estadounidense: por ejemplo de Taiwán (China), Noruega o Catar [cuya producción está prevista].

Como medios de detección de 'primera línea' se utilizan activamente los radares marinos: el potente SBX, montado sobre una plataforma petrolífera y numerosos radares AN/SPY-1 instalados en destructores y cruceros. Después de la actualización de su 'software' estas naves pueden llevar a cabo el guiado antimisiles, y no solo de aquellos que portan los buques de guerra, sino los que cuentan con base en tierra.


SBX: radar de alerta temprana sobre plataforma petrolífera / Flickr / alirjd

También hay un radar AN/SPY-1 instalado en una base terrestre en Rumania, y se prevé la instalación de otro en Polonia.

Además de radares estacionarios, se pone práctica de forma activa el despliegue de radares móviles, de los cuales destacan los AN/TPY-2 desplegados en Turquía, Israel, Corea del Sur y Japón.
'Ranking' y alcance antimisiles (de menor a mayor)


  • Patriot


El MIM-104 Patriot es el 'menor' componente de defensa antimisiles de Estados Unidos, pero este misil de corto alcance ha sido el único de toda la gama antimisiles estadounidenses que han tomado parte en combates. Está diseñado para interceptar misiles de corto alcance en la trayectoria final.


Lanzamiento de antimisiles Patriot. / Wikipedia

Al resultar de eficacia reducida en la Guerra del Golfo en 1991, incluso contra misiles obsoletos de producción soviética de la década de 1960, este misil ha sido actualizado hasta la versión PAC-3, de 15-20 kilómetros de alcance.


  • THAAD


El surgimiento del sistema de defensa antimisiles regional THAAD se remonta a los programas de finales de Guerra Fría, pero el desarrollo de este sistema recibió un gran impulso durante la operación 'Tormenta del Desierto'.

La misión principal del THAAD es la protección no de una base específica militar o grupo de tropas, sino de un área comparable con el teatro de una guerra local: su alcance de actuación anunciado llega a 200 kilómetros.

El sistema ha sido diseñado para derribar misiles de corto y medio alcance a gran altura, incluyendo altitudes estratosféricas. Una batería THAAD incluye seis lanzadores con ocho misiles cada uno y un radar AN/TPY-2, que también puede utilizarse formando parte del sistema de alerta temprana a nivel global.

La primera batería del THAAD alcanzó la capacidad operacional en el 2008. Las baterías de este sistema están desplegadas, además del territorio nacional, en la isla de Guam (en el océano Pacífico) y en Corea del Sur (este año).


  • Aegis


Históricamente este no era un sistema de misiles, sino un sistema naval de control e información.

En actualización constante desde la década de 1960, el sistema ahora controla el armamento tanto defensivo como ofensivo de los destructores y cruceros de la Armada estadounidense. La tarea principal del sistema Aegis siempre ha sido la protección de los grupos de combate de portaaviones de un ataque masivo de misiles antibuque soviéticos en todo el rango de velocidades y alturas.

Lo complicado de esta tarea ha planteado requerimientos muy elevados en cuanto a velocidad de respuesta, el número de objetivos a seguir y potencia de radares a bordo. De este modo, no es de extrañar que se decidiera utilizar un sistema de tales características en la defensa antimisiles del país. A día de hoy el Aegis, junto con sus sistemas antimisiles correspondientes, está instalado en 28 destructores clase Arleigh Burke y cinco cruceros clase Ticonderoga. Además de ellos, está presente en los destructores japoneses tipo Kongo y Atago.


Un antimisil SM-3 lanzado desde el crucero de misiles USS Shiloh. / SM-3 / Reuters

Sus misiles son SM-3, las modificaciones modernas Block IA/B, capaces de interceptar misiles balísticos de corto y medio alcance. En febrero del 2017 se efectuó la primera prueba exitosa de intercepción por parte de la versión más avanzada del Block IIA con capacidad potencial de destruir misiles balísticos intercontinentales.


  • El sistema GMD, futura joya de la corona y protagonista de recientes pruebas


El componente más ambicioso e importante del sistema de defensa nacional antimisiles de Estados Unidos es el denominado 'sistema de defensa antimisiles con base en tierra' (GMD, según sus siglas en inglés) que está concebido para destruir misiles balísticos intercontinentales en el momento en que todavía se encuentren en el espacio y no hayan empezado a caer en picado a gran velocidad sobre su objetivo.

El sistema, todavía en desarrollo pero cuyas pruebas terminaron con éxito el 30 de mayo de este año, incorpora misiles interceptores GBI con la ojiva EKV (Vehículo Exoatmosférico de Destrucción, 'Exoatmospheric Kill Vehicle', en inglés).

Este misil de tres etapas usa combustible sólido y ha sido desarrollado a partir del cohete comercial Pegasus. La ojiva EKV está desprovista de carga explosiva y destruye a sus blancos por impacto directo, para lo cual dispone de sus propios medios de detección y guiado en la etapa final.

El principio de funcionamiento del sistema es el siguiente: el radar con base en tierra PAVE PAWS o su análogo naval SBX detecta un misil balístico y transmite datos al sistema GMD, el cual lanza un misil-interceptor con base en un silo. Cuando este cohete entra en el espacio, del portador se separa el EKV (Vehículo Exoatmosférico de Destrucción), el cual, mediante sus propios radares incorporados y sensores instalados en tierra, se guía hacia el objetivo.

RT

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