lunes, 5 de junio de 2017

La habitación más silenciosa del mundo te puede volver loco

La habitación más silenciosa del mundo te puede volver loco

El lugar más silencioso del mundo es una habitación preparada para absorber el sonido y aislar completamente a sus ocupantes del exterior.

La estancia, un cubículo de 6,36 metros de longitud, está escondida en las profundidades del edificio 87 de las oficinas centrales de Microsoft, en Redmond (Estados Unidos). Productos tan conocidos como la Xbox o las tabletas Surface han sido desarrollados aquí. El futuro Cortana, el asistente personal de Microsoft, también se prevé que pase por este lugar.

Sus creadores afirman que les llevó dos años diseñarla. Las paredes del habitáculo están formadas por seis capas que ayudan a amortiguar y detener los sonidos provenientes del exterior. Además, están compuestas por placas de 13 centímetros de grosor que captan los impactos producidos por ondas acústicas o electromagnéticas.

"El secreto está en el tiempo y en la energía que dedicamos a aislar su sistema de aspersores antiincendios, en sellar la puerta, en instalar un sistema de suministro de aire especial y en la forma en que los cables entran en ella. Hay muchas cosas a las que les dimos muchas vueltas y que hacen que esta habitación sea única", comentan sus creadores, en declaraciones a la cadena británica BBC.

Lo que podría considerarse el sueño de muchos, lo es en realidad solo hasta que la puerta se cierra y las luces se apagan. El ruido se mide en decibelios (dB). Cuando susurramos, generamos unos 30 dB mientras que el sonido de nuestra respiración libera unos 10 dB. El oído humano es capaz de escuchar hasta alrededor de 0 dB.

El secreto está en el tiempo y en la energía que dedicamos a aislar su sistema de aspersores antiincendios, en sellar la puerta, en instalar un sistema de suministro de aire especial y en la forma en que los cables entran en ella. Hay muchas cosas a las que les dimos muchas vueltas y que hacen que esta habitación sea única", comentan los creadores de creadores, en declaraciones a la cadena británica BBC.

En esta cámara y sin ruidos cerca, los registros de sonido llegan hasta los —9 dB y el cuerpo, tras buscar y rastrear cualquier fuente de sonido y no encontrarla, se empieza a centrar en sus propios sonidos y se convierte en un altavoz de fluidos gástricos, respiraciones y latidos.

Dicen quienes han estado en el interior de esta estancia que puede escucharse incluso el sonido de los huesos y las articulaciones.

En el momento en el que una persona entra en la cámara, su voz deja de sonar porque no rebota en las paredes y los que lo han probado afirman que la sensación al tratar de hablar es parecida a la de gritar contra una almohada.

La mayoría de los que han penetrado en esta inquietante habitación asegura que se trata de una experiencia muy incómoda y muchos solo aguantan dentro unos pocos minutos, dado que el cerebro 'se vuelve loco' intentando buscar alguna fuente de sonido.

La persona que ostenta el récord de permanencia en su interior aguantó 45 minutos y asegura que es una experiencia que no le recomienda a nadie.

hispantv

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