martes, 23 de enero de 2018

China toma la delantera en los ensayos de edición genética ante la incredulidad de EE.UU.

China toma la delantera en los ensayos de edición genética ante la incredulidad de EE.UU.
Imagen ilustrativa Michael Kooren / Reuters

Mientras en la Universidad de Pensilvania se preparan para realizar las primeras pruebas, en el país asiático ya ha se han registrado 11, con resultado de 86 personas modificadas genéticamente.

En medio de las controversias y las dudas que suscita la seguridad y eficacia del procedimiento, EE.UU. se prepara para realizar sus primeros ensayos humanos con el sistema de repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas (CRISPR por sus siglas en inglés). Su objetivo es realizar modificaciones genéticas de las células para tratar enfermedades. Sin embargo, parece que China le ha tomado la delantera mundial.

Según The Wall Street Journal, Pekín ha dejado atrás a Washington en este tipo de prácticas gracias a la laxitud de sus regulaciones. Así lo afirma Wu Shixiu, oncólogo que lidera el equipo del Hangzhou Cancer Hospital, que ya ha realizado 11 ensayos clínicos con CRISPR-Cas9, en los que modificó genéticamente a 86 personas. El diario estadounidense revela que las primeras pruebas se realizaron en 2015, un año antes de lo que se pensaba.

En esos exámenes fueron extraídas células de 36 pacientes con cáncer de riñón, hígado, pulmón o garganta, a las que se sometió a una alteración con CRISPR-Cas9 y, posteriormente, fueron implantadas de nuevo en los pacientes. El mismo procedimiento fue realizado con personas portadoras del VIH, con leucemia y con cáncer de esófago.

Además, para este año están previstos en China 16 nuevos procedimientos de este tipo.


La seguridad, en duda


Sin embargo, como la seguridad del método no está garantizada, se teme que la respuesta que genere en los pacientes sea inmune, es decir, que el tratamiento resulte ineficaz y hasta peligroso. Por esa razón, las pruebas con 18 pacientes que planea realizar durante este año la Universidad estadounidense de Pensilvania irán destinadas a evaluar si el CRISPR-Cas9 es realmente seguro.

"Es difícil saber cuál es el ideal entre moverse rápidamente y asegurarse de que los pacientes estén a salvo", comentó Carl June, líder del equipo de investigación de la citada Universidad de Pensilvania, sobre el uso de CRISPR-Cas9. Por su parte, Wu Shixiu definió este sistema como "un arma de doble filo". "Algunos ven el potencial daño. Nosotros vemos los potenciales beneficios", recalca.

RT
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