viernes, 12 de enero de 2018

"Los defensores de la tolerancia son cada vez más intolerantes y temen a las ideas que promueven"

"Los defensores de la tolerancia son cada vez más intolerantes y temen a las ideas que promueven"
PeopleImages / Gettyimages.ru

Quienes arremeten contra cualquier persona por sus declaraciones "racistas" u "ofensivas" para mujeres u homosexuales "no ven la ironía de su propia intolerancia", denuncia una periodista irlandesa.

"Los predicadores de la tolerancia fracasan a la hora de ver la ironía de su propia intolerancia deslumbrante" y son "cada vez más intolerantes" en su "misión de purgar el mundo de los pensamientos y las opiniones que no vayan bien con su propia agenda moral y la visión del mundo", denuncia la periodista irlandesa Danielle Ryan en su nuevo artículo de opinión para RT.

Los autodenominados "liberales" que "se despiertan cada mañana desesperados" por encontrar a un nuevo blanco para sus críticas, ya han causado "daños graves", critica Ryan en el texto.

Entre los ejemplos más destacados del problema que denuncia, la periodista se refiere a la reciente muerte de la actriz porno August Ames, que se suicidó tras sufrir la presión de las redes sociales —incluso hubo un llamamiento a que "se tragara una pastilla de cianuro"— a raíz de su negativa a participar en una escena con un actor que había formado parte de películas adultas para homosexuales. "Así funciona el totalitarismo y la tiranía malvada de la doctrina de la tolerancia liberal", resume la columnista.


"¿Ya se siente confuso?"


Asimismo, a juicio de Ryan, se han dado numerosos casos de menor importancia, cuya lógica, sin embargo, puede dejar "confusos" a quienes los observen. Cuando la actriz Lili Reinhart publicó una foto de su disfraz para la fiesta de Halloween (un demonio completamente negro), las redes no tardaron en acusarla de racismo, por lo cual la actriz se vio obligada a disculparse y borrar la imagen: "el único remedio", recuerda la periodista irlandesa, contra una indiscreción tan masiva.


Además, Ryan se refiere a una bloguera que llamó a los padres a que no permitieran a sus hijas disfrazarse de la protagonista de la película animada 'Moana' para no "reírse" de la cultura de la Polinesia. La periodista afirma también que "a uno le resulta fácil" imaginarse un artículo escrito por la misma bloguera "quejándose" del racismo que implica que las menores europeas no quieran disfrazarse de Moana.

De hecho, la misma bloguera también alertó de que si niñas se disfrazaban de Elsa, chica de piel blanca que protagoniza 'Frozen: Una aventura congelada' (conocida en España como 'Frozen: El reino del hielo'), otra animación de Disney, correrían el riesgo de promover "la belleza blanca", recuerda la columnista.

Otro caso interesante esgrimido por la irlandesa está relacionado con la excandidata demócrata a la presidencia de EE.UU., Hillary Clinton. En un video de la revista Vanity Fair una mujer animaba a la exsecretaria de Estado a que empezara a disfrutar del 'hobby' de la costura. Hubo quienes arremetieron contra el medio por el supuesto comentario "sexista" sin importar que este fuera lanzado por una mujer, recalca Ryan.


La irlandesa también recuerda que el conserje de una universidad estadounidense fue acusado de "acoso racial" tras leer un libro sobre el Ku Klux Klan durante su hora de almuerzo pese a la presencia de personas de piel negra en sus inmediaciones. En aquella ocasión, aunque el hombre explicó que solo le movía "el interés por la historia de EE.UU." y que "trataba de aprender", las autoridades de su sindicato compararon el hecho con el "llevar pornografía al lugar de trabajo". "¡Hay que educarse sobre la historia de la esclavitud en EE.UU., pero no se puede hacer públicamente porque esto podría resultar ofensivo! ¿Ya se siente confuso?", pregunta Ryan a sus lectores.

Tales acusadores, a quienes la periodista califica como "la Policía de la tolerancia", "temen a los propios conceptos que —según dicen— valoran tan profundamente, como la libertad de expresión, de elección y la misma democracia", y "no les importa qué sienten o en qué creen otras personas: solo su versión de la realidad tiene importancia y solo su brújula moral es la correcta", lamenta la periodista. Finalmente, Ryan pone en duda la paradoja de que una implementación tan "agresiva" de la "doctrina de la tolerancia" convierta el mundo en un lugar más tolerante.

RT

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