domingo, 28 de enero de 2018

Turquía mata a 86 civiles y destruye un antiguo templo en Siria

Turquía mata a 86 civiles y destruye un antiguo templo en Siria
Funeral de civiles y militares kurdo-sirios muertos en la agresión turca contra la ciudad de Afrin, noroeste de Siria, 25 de enero de 2018.

La agresión de Turquía contra la ciudad kurdo-siria de Afrin (noroeste), ha dejado en una semana unos 86 muertos y 198 heridos entre la población civil, incluidos mujeres, niños y ancianos, según informó el sábado la agencia oficial de noticias siria SANA.

Fuentes civiles revelaron a SANA que las fuerzas turcas habían atacado el sábado por la mañana zonas residenciales con diferentes tipos de armas y causaron grandes daños a las propiedades públicas y privadas.

En este sentido, el Gobierno de Damasco y el opositor Observatorio Sirio para Derechos Humanos (OSDH) han denunciado este domingo que un bombardeo realizado por Turquía contra Afrin, controlada por los kurdos, ha dañado un antiguo templo llamado Ain Dara.

Ain Dara es un templo de la Edad del Hierro con restos de grandes bloques de basalto tallados y relieves de pared. Las imágenes no verificadas, que están circulando en el Internet, muestran un aparente cráter en el sitio.

En este contexto, un comunicado del Departamento de Antigüedades de Siria exige a la comunidad internacional presionar a Turquía “para evitar los ataques a sitios arqueológicos y culturales” del país árabe. Sin embargo, las autoridades turcas no se han pronunciado al respecto.

El OSDH, con sede en Londres (capital británica), cuenta con una amplia red de información a lo largo del territorio sirio, por lo que ha podido confirmar que Ain Dara ha sufrido daños materiales, pero no se han reportado víctimas en el lugar después de las acometidas de los militares turcos.


El Ejército de Turquía inició el pasado 20 de enero una masiva operación en Afrin, denominada ‘Rama de Olivo’ contra las fuerzas de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), con el objetivo de eliminarlas de la frontera común.

Ankara ve una vinculación innegable entre las YPG, respaldadas por Estados Unidos, y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo), al que considera “terrorista”, y está indignada por el hecho de que Washington está tratando de entrenar en el norte de Siria a un nuevo ejército compuesto por 30.000 milicianos kurdo-sirios.

Aunque el Gobierno de Damasco está en contra de las YPG y las aspiraciones kurdas de autonomía en el norte de Siria también condena tajantemente la ‘agresión flagrante’ de las tropas turcas a la soberanía del país árabe.

Un sondeo elaborado por la cadena de televisión HispanTV muestra que el 33 por ciento de los encuestados cree que el objetivo final de la operación turca en el norte de Siria está destinada a derrocar al presidente sirio, Bashar Al-Asad.

zss/ctl/mjs
A continuación Siguiente
No te pierdas Anterior

Comentarios