viernes, 22 de junio de 2018

Un nuevo estudio pone en duda la manera clásica de representar a los dinosaurios

Imagen ilustrativa Philippe Clament / www.globallookpress.com

Al mismo tiempo se ha descubierto que los pterosaurios y las aves actuales muestran una enorme diversidad en lo referente a las formas de estos huesos.

Los dinosaurios son con frecuencia representados como criaturas temibles que al abrir sus fauces mostraban los dientes y sacan su larga lengua. Un nuevo estudio, sin embargo, apunta a que esta última imagen no se corresponde con la realidad.

Una investigación realizada por la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.) y la Academia de Ciencias de China ha revelado que los dinosaurios no podían sacar la lengua, ya que probablemente la tenían anclada en la parte inferior de la boca, igual que los caimanes actuales.

Los investigadores sacaron esta conclusión tras comparar los huesos y músculos hioides —los que aguantan la lengua— de las aves y los cocodrilos modernos con huesos fosilizados de sus parientes extintos.

"La mayoría de los dinosaurios tenían los huesos de la lengua muy cortos. Y en los crocodilios, que tienen los huesos hioides igualmente cortos, la lengua está completamente pegada a la parte inferior de la boca", explicó Julia Clarke, coautora de la investigación y profesora de la Escuela Jackson.

Al mismo tiempo se ha descubierto que los pterosaurios y las aves actuales muestran una enorme diversidad en lo referente a las formas de estos huesos. Se cree que tal abanico de formas se podría deber a la capacidad de volar o, en el caso de las aves no voladoras como los avestruces y los emúes, a la capacidad de sus antepasados de levantar el vuelo. Los investigadores suponen que esa habilidad podría haber llevado a nuevas formas de alimentación y, en consecuencia, a la aparición de más diversidad y movilidad en las lenguas.

El desarrollo de la estructura de la lengua podría estar relacionado con la pérdida de destreza en el proceso de transformación de las patas anteriores en alas.

"Si uno no puede usar una mano para manipular la presa, la lengua puede ganar importancia a la hora de manipular el alimento", comentó el autor principal del artículo, Zhiheng Li, profesor del Laboratorio de la Evolución de los Vertebrados y los Orígenes Humanos de la Academia de Ciencias de China.

RT
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