lunes, 20 de mayo de 2019

Menos caridad y más pagar impuestos: críticas en España a las donaciones de uno de los hombres más ricos del mundo

Menos caridad y más pagar impuestos: críticas en España a las donaciones de uno de los hombres más ricos del mundo
El fundador de Inditex, Amancio Ortega, en un centro ecuestre de Arteixo, Galicia, España. 31 de julio de 2016. Miguel Riopa / AFP

Amancio Ortega, el fundador de la cadena textil Inditex, ha donado 290 máquinas para tratar el cáncer a hospitales públicos por un valor de 320 millones de euros.

Los 320 millones de euros donados al sistema público sanitario de España por uno de los hombres más ricos del mundo han levantado una oleada de críticas de los ciudadanos de ese país, así como de varias asociaciones y líderes políticos.

El donante ha sido Amancio Ortega, fundador del grupo textil Inditex –cuya firma más reconocida es Zara–, el hombre más rico de España y la sexta mayor fortuna del mundo, según la revista Forbes, valorada en 63.600 millones de dólares.

Entre las 290 máquinas que ya han sido donadas o van a serlo en breve se encuentra un acelerador lineal de electrones de fabricación estadounidense, utilizado para radiar los tumores más escondidos y valorado en dos millones de euros. Hasta ahora han recibido el equipamiento médico cinco hospitales de Galicia y uno en Andalucía, pero también en otras regiones llegarán pronto aparatos de última tecnología para tratar los diferentes tipos de cáncer.

Sin embargo, a pesar de que muchos ciudadanos han valorado la donación como un gesto filantrópico, otros muchos han criticado la actitud del empresario, argumentando que la sanidad pública debe financiarse con impuestos y que lo que el multimillonario debe hacer es pagar más en su propio país, en lugar de deslocalizar fábricas y hacer ingeniería fiscal para eludir el pago de tributos.


El líder del partido político Podemos en las islas Baleares, Alberto Jarabo, lo ha calificado de "limosna de millonario", al igual que el líder nacional de la formación, Pablo Iglesias, que ha dicho que no le gustan las "dinámicas tercermundistas del millonario que regala el dinero al sector público para hacer un hospital".

A otras personas estas críticas les han parecido desmesuradas. Ha sido el caso de la diputada del partido liberal Ciudadanos, María Muñoz, que ha afirmado que tales críticas serían merecedoras de que el multimillonario trasladara su empresa a "otra parte del mundo". Otros miembros de su partido también han censurado las opiniones de integrantes de la fuerza política liderada por Iglesias.


Yo soy Amancio y mañana mismo traslado mi empresa a la otra parte del mundo.


Muñoz ha sido ampliamente contestada. La mayoría de las réplicas han girado sobre la cuestión de que hace ya muchos años que la multinacional dejó de subcontratar talleres textiles en Galicia y el resto de España para hacerlo en países del tercer mundo, donde las condiciones laborales son más que cuestionables.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha afirmado que si "en España hubiera un impuesto de solidaridad a las grandes fortunas como el que hubo en Francia hasta 2017, Ortega pagaría 750 millones cada año", en lugar de los 500 millones que se calcula que ha donado desde 2001.


Sin embargo, estas críticas no han hecho más que alimentar la polémica, y ha habido personas que han simplificado la controversia, dando a entender que se censura la propia donación, sin matices.


Por su parte, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha optado por una tono más neutral y cordial y en declaraciones a los medios ha dicho que "no es incompatible" una fiscalidad justa con que "una empresa pueda revertir parte de sus beneficios y sus donaciones a servicios que son para todos los ciudadanos".

RT
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