jueves, 19 de noviembre de 2020

Australia admite que sus soldados “mataron ilegalmente” a 39 afganos

Fuerzas especiales australianas monitorean una zona montañosa durante una operación en el sur de Afganistán.


El jefe de la Fuerza de Defensa de Australia admite crímenes de las fuerzas de su país; mataron “ilegalmente” a al menos 39 civiles y prisioneros afganos.

El general Angus Campbell ha admitido este jueves que existe una “evidencia creíble” de que sus fuerzas especiales “mataron ilegalmente” a al menos 39 afganos y ha recomendado que se abra un proceso por dichos crímenes de guerra.

El máximo responsable militar de Australia ha acusado a algunas tropas australianas de tomarse la justicia por su mano, romper las reglas, inventar historias, mentir y matar a prisioneros “en una práctica espantosa conocida como ‘sangría’”.

Campbell ha aseverado que los 25 efectivos especiales de su país acusados de tales irregularidades, en 23 incidentes, han “mancillado” la imagen de su regimiento, de las Fuerzas Armadas y de Australia.

El comandante australiano ha lamentado “este vergonzoso historial” y expresado sus disculpas “sinceramente y sin reservas” al pueblo afgano por “cualquier acto reprensible por parte de los soldados australianos”.

Campbell ha pedido, asimismo, que se revoquen algunas medallas de servicio distinguido otorgadas a las fuerzas de operaciones especiales que sirvieron en Afganistán entre 2007 y 2013.

Sus comentarios se producen después de la publicación, la misma jornada, de una investigación criminal de más de cuatro años y medio sobre el comportamiento de los militares australianos en Afganistán, que confirma el “asesinato” de estos afganos y los delitos graves en los que están involucrados 25 miembros del personal de las Fuerzas de Defensa de Australia.

La investigación entrevistó a 423 testigos y los inspectores estudiaron más de 20 000 documentos y más de 25 000 imágenes como parte de la pesquisa, indagando las infracciones de las reglas de guerra entre 2005 y 2016.

Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, más de 26 000 uniformados australianos fueron enviados a Afganistán para operar, junto a las fuerzas estadounidenses y otros aliados, en este país, so pretexto de erradicar el terrorismo y establecer la seguridad en el país centroasiático.

Las tropas de combate australianas abandonaron Afganistán en 2013, y ha sido a partir de entonces cuando ha surgido una serie de relatos, a menudo brutales, sobre la conducta de las unidades de las fuerzas especiales, que ha ensombrecido el legado del despliegue de estas tropas.

hispantv

A continuación Siguiente
No te pierdas Anterior

Comentarios